EL SECRETO

20.03.2017

Ayer estuve comiendo con una amiga escort y entre otras muchas cosas hablamos del tema del secretísimo que lleva implícito este mundillo del escorting.


Teníamos dos opiniones diferentes, ella por un lado estaba cansada del "secreto" y de las mentiras, y yo, por el contrario, disfruto con ese secretísimo. No con las mentiras, aunque si soy sincera no me hace falta mentir, soy muy independiente, vivo sola y no me veo en la necesidad de mentir, pero sí me gusta esa parte secreta de todo esto. 

Me gusta el morbo de la doble vida, por un lado una mujer normal con su trabajo, sus amistades, su vida "al uso", y por otro, la escort, la mujer que entra en un hotel de 5 estrellas, avanza por el pasillo con sus zapatos de tacón de aguja y fina lencería bajo un discreto pero sexy vestido. 

No sé, quizás es una visión muy "peliculera", pero así es como yo lo vivo, y puede que sea una de las razones por las que me lancé a la piscina de este mundo. Si hubiera sido algo habitual quizás no me aportara eso especial que me aporta. 

Haciendo una comparación podría decirse que es como la sal de un delicioso plato. Sólo la sal no hace el plato pero sin ella no sabe igual. 

Supongo que quizás va de la mano con la cantidad de mentiras que te obligue a decir, es muy difícil vivir mintiendo a tus seres queridos. Por suerte como ya he dicho antes a mi no me "obliga" a mentir, obviamente sí a ocultar, pero no es lo mismo. No digo que sea mejor ni peor, simplemente que la sensación de culpabilidad no es la misma cuando dices una mentira a la cara de alguien que cuando simplemente no cuentas ciertos detalles de tu vida. 

Al final, supongo que es como todo en la vida, depende de las circunstancias personales de cada uno. Yo, seguiré disfrutando de ello mientras las circunstancias me lo permitan