PECADO MANUAL

18.07.2017

Hacía mucho que no escribía tanto y tan seguido. Casi me recuerda a los "viejos tiempos" en los que escribía al menos 4 días a la semana. Podría echarle la culpa, o mejor dicho, darle las gracias al tiempo libre que he recuperado con el verano, pero la verdad es que, aunque influye, la razón es otra. Estoy pasando por una etapa de inquietud mental, soy una mujer inquieta, lo sabéis, pero los dos últimos años todas mis inquietudes han estado más ligadas a temas profesionales. Quizás podría decirse que he recuperado la inquietud mental por temas dispersos y diversos y eso me está haciendo reflexionar y plantearme temas desde otros puntos de vista.

El otro día fue el deseo y hoy es la masturbación. La gran odiada de las prácticas sexuales. Es curioso como algo tan inocente como auto complacerse está tan mal visto. Y no mal visto por el resto del mundo, si no mal visto por nosotros mismos.

Todos nos masturbamos pero ¿cuántos de vosotros reconoce abiertamente que se masturba? Es algo que nos da vergüenza reconocer, nadie tiene pudor en reconocer que mantiene relaciones sexuales (muchos hasta se las inventan) pero el tema de la masturbación se percibe de una manera diferente. Me he estado preguntando por qué.

Me gustaría diferenciar entre mujeres y hombres ya que creo que son razones muy distintas las que nos llevan a ese ocultismo. Para lo hombres es pura cuestión de orgullo de macho, mientras que para las mujeres está más ligado a la represión sexual.

Para vosotros reconocer que os masturbáis es como reconocer que no mantenéis relaciones sexuales al uso y que por eso sentís la necesidad de desfogaros de esa manera. Asociáis la masturbación con la insatisfacción sexual: No tengo sexo ergo me masturbo. Simple, no le dais más vueltas.

A nosotras sin embargo se nos ha enseñado (consciente o inconscientemente) a reprimir nuestros deseos sexuales, una mujer no debe dar rienda suelta a sus deseos carnales y mucho menos sola. Si es para acostarte con un hombre todavía te lo permiten pero cuidadito con querer proporcionarte a ti misma un orgasmo y tener tus propias fantasías.

Desde pequeños se nos reprime en ese aspecto cuando es algo que biológicamente nos pide el cuerpo, llega una edad en la que el cuerpo nos pide alivio sexual y auto exploración. Pero desde pequeños se nos enseña que un hombre sólo debe hacer esas cosas acompañado, hacerlo solo no está bien, y que una señorita ni se lo plantea. Por lo que cuando somos adultos tenemos grabadas a fuego esas ideas y no podemos desprendernos de ellas. Yo misma no puedo, yo misma utilizo a Alejandra para expresarme libremente en todo lo relativo al sexo. Sólo con amigas muy muy cercanas puedo hacerlo y aún así siempre hay límites. No tengo ningún problema en decirle a una amiga: "fue una noche maravillosa, estuvimos haciendo el amor hasta las 3 de la madrugada" pero jamás le diría: "ayer no salí y estuve jugando con mi vibrador hasta las 3 de la madrugada". No lo haría a pesar de que me he ido a comprar juguetes sexuales con mis amigas y obviamente todas los usamos.

En lo que respecta al mundo exterior, a como ve el mundo que una persona se masturbe, he de reconocer que las mujeres os hemos adelantado un paso. Me da la impresión que está mucho mejor visto que una mujer se masturbe a que lo haga un hombre. No sé muy bien por qué, me debato entre dos razones: 1) la campaña de pseudo-liberación sexual de la mujer que se está haciendo (en otro post comentaré por qué "pseudo"); o 2) la masturbación femenina se percibe como algo mucho más erótico de cara a la provocación sexual hacia el hombre. Quizás profundice en otra entrada, la de hoy se está ya alargando demasiado.

Recuerdo un post que escribí hace mucho tiempo, en el que comentaba algo así como que me iba a quedar en casa leyendo y masturbándome. Y uno de vosotros escribió un comentario en el que más o menos decía: "que suerte ser una mujer liberada y que todos te vean como tal. Si yo dijera eso me tachaban de friky y degenerado".

Últimamente le estoy dando muchas vueltas a estos temas ya que no dejo de preguntarme cuál es el pecado tan horrible que cometió el sexo para que se lo condenara de esta manera. Así que supongo que volveré con mis ralladas aquí donde puedo comentarlas sin ningún pudor.