PREPARÁNDOME

18.09.2018

El agua cae en la ducha inundando con vapor el cuarto de baño. Pruebo la temperatura del agua con la mano. Está perfecta. Me deslizo dentro y dejo que el agua empape mi cuerpo desde la cabeza hasta los pies. Elijo un gel especialmente para la ocasión y acaricio mi cuerpo con cuidado preparando la piel, estimulándola suavemente para lo que está por venir.

Tras la ducha llega el momento de la crema, elijo una que vaya con el aroma del gel y extiendo por mi cuerpo haciendo un poco de presión para estimular la circulación tras la ducha caliente. Ahora mi piel además de suave desprende un olor embriagador que espero embriague al amante que me espera. Me pongo una bata de seda y mientras siento su tacto abro el armario para elegir la ropa que llevaré.

El cajón de la lencería es el primero que abro, saco varios conjuntos para elegir el adecuado acorde con el vestido que he elegido. Lo pongo todo sobre la cama y miro todo en conjunto. Me reafirmo en mi elección, estaré perfecta, quiero que la primera impresión sea la adecuada. Que él también se reafirme en su elección al verme.

Me pongo la lencería y me miro en el espejo, estoy muy sexy. Me pongo el vestido y me vuelvo a mirar. Elegante y seductora, perfecto. Es la hora del tocador, me maquillo, no demasiado, prefiero un look natural. Me pongo algo de perfume, un ligero toque nada más y vuelvo a darme otro repaso en el espejo.

Preparo el bolso con todo lo necesario, cartera, el móvil y el pequeño estuche de las sorpresas en el que meto un juguete pequeño y discreto para utilizar después en buena compañía.

Ya estoy lista, miro el reloj, voy justa. Un último repaso en el espejo y salgo por la puerta. Cierro y bajo en el ascensor. El coche de Uber me espera en la puerta, el conductor me abre la puerta, me monto y miro por la ventana la ciudad iluminada mientras nos ponemos en camino al hotel. Empiezo a notar ligeras mariposas en el estómago, sonrío, me gusta esa sensación. La anticipación a una cita.